- Zivadin Jovanovic, presidente del Belgrade Forum for a World of Equals y ex ministro de Exteriores de la Republica Federal de Yugoslavia.
Los principales miembros de la OTAN, pero también los de la Unión Europea, han apoyado por mucho tiempo al UCK [1] en Kosovo. Como aliados, en 1999 emprendieron contra Serbia (la República Federal de Yugoslavia) una agresión que –según los principios que hoy proclaman los burócratas de la Unión Europea– constituyó un crimen contra la paz y la humanidad.
En pocas palabras, puede afirmarse que los países y coaliciones cuyos representantes juran todavía que sus políticas siempre respetan los principios internacionales perpetraron en 1999 la mayor violación del orden jurídico mundial y de las Naciones Unidas cometida desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Propagación de las secesiones y del extremismo islámico
La política que esos países y sus coaliciones aplicaron durante las crisis de Yugoslavia y Kosovo favoreció la extensión de las secesiones, del extremismo islámico, del wahabismo y del terrorismo en Europa y en el resto del mundo. Al traicionar y violar los principios del Acuerdo de Helsinki (CSCE), de la Carta de Naciones Unidas y de otros acuerdos internacionales, provocaron una inestabilidad duradera en los Balcanes, la región más sensible de toda Europa.
Hoy siguen presionando a Serbia, a la que previamente destruyeron, engañaron y humillaron arrancando por la fuerza de su territorio la región de Kosovo y reconociendo esa secesión artificial, unilateral e ilegal. Luego exigieron a Serbia que hiciera “borrón y cuenta nueva” «en interés de su porvenir europeo». ¿Qué porvenir puede construirse sobre tales cimientos?
Este espíritu de separatismo y terrorismo que los principales países de la OTAN y la Unión Europea desataron en Kosovo en 1998-1999 para satisfacer los objetivos geopolíticos de Estados Unidos y de algunos Estados europeos, principalmente de Alemania y Gran Bretaña, se extiende cada vez más en Europa. La Unión Europea y la OTAN creen que todavía están a tiempo de meterlo nuevamente en la botella, que pueden volver atrás y revitalizar su unión moribunda sacrificando nuevamente a Serbia y sus intereses. La verdadera tragedia para Europa es la afirmación de que sólo existe una verdad –la de los comisarios y voceros de la Unión Europea. Esa pretensión impide comprender las verdaderas consecuencias fatales de los hechos históricos que están tragándose el continente.
Los motivos estratégicos de la guerra contra la República Federal de Yugoslavia
«La guerra contra la República Federal de Yugoslavia se libró para corregir una decisión errónea del general Eisenhower durante la Segunda Guerra Mundial. Había que reparar un error estratégico para poder desplegar allí soldados estadounidenses.»
Willy Wimmer, ex secretario de Estado en el ministerio alemán de Defensa, presenta esta citación en su informe del 2 de mayo del año 2000 al canciller alemán Gerhard Schroder. Es la explicación que el autor del informe escuchó en boca de representantes de Estados Unidos, en Bratislava, durante una conferencia de la OTAN, en abril del 2000 [2].
